lunes, 20 de noviembre de 2017

Los cuentos de Cortazar

En los cuentos de Cortázar no hay una explicación de los hechos pero puede seguirse la temática del pasaje para sostener la cosmovisión fantástica.
La temática del pasaje plantea la posibilidad de que lo real y lo fantástico convivan sin que los límites entre ambos espacios sean tan claros. Los cuentos de Cortázar comienzan siempre en un mundo real, con personajes reales, que viven situaciones normales y cotidianas. De a poco, lo fantástico va rompiendo con esa realidad pero sin que haga falta ninguna explicación lógica o racional. La temática del pasaje permite entender los cuentos
En el cuento “La noche boca arriba”, el pasaje ocurre temporal y espacialmente. De un accidente en moto, el cuento pasa a la guerra Florida donde Aztecas persiguen a los motecas. En un principio la guerra aparece como un sueño del motociclista. Pero algunos indicios dan a entender que el sueño tiene también algo de realidad. “Como sueño era curioso porque estaba lleno de olores y él nunca soñaba olores. (…) Y todo era tan natural, tenía que huir de los Aztecas que andaban a caza de hombre, y su única probabilidad era la de esconderse en lo más denso de la selva, cuidando de no apartarse de la estrecha calzada que sólo ellos, los motecas, conocían.” La descripción del sueño ya nos dice que hay algo de este sueño que es diferente a los otros. El olor y lo natural. Lo fantástico comienza a aparecer en ese mundo que hasta ahora era real.
En el cuento “Axolotl” el pasaje es espacial, del cuerpo del hombre al del axolotl. El hombre comienza a sorprenderse con la mirada del axolotl: “Los ojos de los axolotl me decían de la presencia de una vida diferente, de otra manera de mirar.” Si bien en este cuento lo fantástico aparece desde el principio cuando el narrador afirma “Ahora soy un axolotl”, su relato comienza como en el anterior, en un mundo real y cotidiano, con un hombre que visita el acuario. De a poco, la descripción de los axolotls comienza a mostrar esa conexión entre el hombre y los animales.     
En el cuento “lejana” el pasaje también es espacial; del cuerpo de Alina Reyes al de la mujer de pelo negro de Budapest. Alina Reyes sentía que se volvía loca al estar en su casa y sentir cosas que le pasaban a otra mujer en otro lado del mundo (ella sentía que esa mujer estaba en Budapest)  “A veces se que siente frío, que sufre, que le pegan. Puedo solamente odiarla tanto, aborrecer las manos que la tiran al suelo y también a ella, a ella todavía más porque le pegan, por que soy yo y le pegan”.  El cuento esta ambientado en un lugar real y se sorprende por las cosas que le pasan. Finalmente se va de luna de miel a buscar a esta mujer y la encuentra, y al abrazarse con ella, comienzan a cambiarse los cuerpos “Le pareció que dulcemente una de las dos lloraba. Debió ser ella porque sintió mojadas las mejillas, y el pómulo lo mismo doliéndole como si tuviera ahí un golpe. También el cuello, y de pronto también los hombros”.
La existencia del mundo real, junto con la sensación de incertidumbre y la identificación del lector con el personaje, son las tres condiciones de lo fantástico que plantea Todorov. Estas tres condiciones se cumplen en los 3 cuentos. En “La noche boca arriba” la incertidumbre aparece cuando no se puede distinguir entre el sueño y la realidad, y se hace más fuerte al final cuando el autor plantea que en realidad el que sueña es el indio y el sueño es el viaje en motocicleta. Sueño y soñador se confunden y se mezclan.  El lector se identifica con el personaje que sueña, que desde el principio duda e intenta buscar explicaciones racionales como la fiebre o la conmoción. En el cuento “Axolotl” la incertidumbre ocurre sobre todo en el final “Y en esta soledad final, a la que él ya no vuelve, me consuela pensar que acaso va a escribir sobre nosotros, creyendo imaginar un cuento, va a escribir todo esto sobre los axolotl”. La idea de que este cuento es contado por ese mismo hombre que miraba el acuario y que luego quedó atrapado en los animales, deja una sensación de vacilación aún mayor. El narrador y el lector también se identifican cuando dudan acerca de la posibilidad de que el axolotl piense como un hombre porque en realidad es un hombre. El narrador se identifica con el axolotl y el lector con el narrador. En el cuento “lejana” sucede lo mismo; hay un mundo real, donde viven ambas Alina Reyes y la mujer que le pegan y no hay explicación lógica de porque a Alina le pasa lo que le pasa, por qué tiene que sentir las cosas que le pasan a otra mujer en cualquier otro lugar del mundo. “Yo digo: ¿y si estoy? (Porque todo lo pienso con la secreta ventaja de no querer creerlo a fondo. ¿Y si estoy?) Bueno, si estoy… Pero solamente loca, solamente.” Además cree que los demás personajes, como su marido, la ven como loca. “Pobre Luis Maria, qué idiota casarse conmigo. No sabe lo que se echa encima.” Finalmente, la identificación que tiene Alina con la lejana hace que terminen intercambiando cuerpos sin querer y cada una se terminaría yendo por su lado. “Al abrir los ojos vio que se habían separado. Ahora si gritó. De frio, por que la nieve le estaba entrando por los zapatos rotos, porque yendose camino de la plaza iba Alina Reyes lindisima en su sastre gris, el pelo un poco suelto contra el viento, sin dar vuelta la cara y yendose”

Para concluir, podemos afirmar que si bien los cuentos de Cortázar no tienen una explicación lógica, su coherencia está cuando se lee desde la visión de lo fantástico, donde la realidad se vuelve más amplia y sus límites más borrosos. En ese mundo, las leyes son diferentes y lo extraño y excepcional tiene sentido.

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